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Participación en Ley de Opción De Fin de Vida de California Disminuye Ligeramente, Aún Carece de Diversidad

Defensores Hacen Llamado a la Asamblea para Mejorar, Mantener el Acceso a la Muerte Pacífica

Un informe nuevo sobre la ley de ayuda médica para morir en California indica que menos personas utilizaron la ley en el 2020, comparado con el 2019, lo que muestra la necesidad de mejorar el acceso a la ley, mediante la aprobación del End of Life Act  SB 380 o Medida de Ley de Opción de Fin de Vida SB 380.

Amanda Villegas al lado de la cama del hospital de su esposo moribundo Chris Davis en 2019

El Departamento de Salud Pública de California publicó el lunes por la noche, un informe sobre el End of Life Option Act. Dicho reporte muestra a 667 Californianos con enfermedades terminales que obtuvieron recetas de ayuda médica para morir que fueron prescritas por 262 singulares médicos, de los cuales, 435 pacientes (65%) auto ingirieron el medicamento en el 2020 (.14% de las 314,982 muertes registradas por año en el estado de California).

“Normalmente, esperaríamos que surgiera cada año un incremento en el uso de la ley cuando entra en vigor, ya que hay más proveedores de cuidados médicos que adoptan políticas que apoyan a los pacientes con enfermedades terminales cuando solicitan esta opción de muerte pacífica”, dijo Kim Callinan, directora ejecutiva de Compassion & Choices Action Network, la organización sin fines de lucro de defensa de cuidados de salud para el fin de vida. “El COVID-19 trajo consigo que menos Californianos con enfermedades terminales tuvieran acceso a médicos que pudieran recetar medicamentos de ayuda médica para morir. Si el SB 380 hubiera entrado en vigor el año pasado, más Californianos con enfermedades terminales hubieran podido tener acceso a la ley y no tendrían que haber sufrido al final de su vida, porque el SB 380 acorta el período largo de espera de la ley, entre las peticiones de los medicamentos”.

La Dra. Catherine Sonquist Forest, profesora clínica asociada de medicina familiar y comunitaria, así como una especialista en salud pública en Los Altos, testificó la semana pasada ante el Comité de Salud de la Asamblea que aprobó el SB 380, con una votación de 10 a 3.

“Estoy aquí como la esposa de una persona que se está muriendo bajo los cuidados paliativos u hospicio. Les hago un llamado para que apoyen el SB 380.  Will Forest, mi querido esposo durante 37 años, fue diagnosticado con ALS o la Enfermedad de Lou Gehrig.

“Will fue admitido bajo los cuidados de hospicio en el mes de mayo”, continuó testificando la Dra. Forest. “Íbamos en camino a su última visita con su médico, cuando se dirigió a mí y me dijo: Catherine, si tu no hubieras luchado por el derecho legal para que yo pudiera utilizar la ayuda médica para morir para acelerar mi muerte inevitable por este sufrimiento, yo estaría aterrorizado en este momento”. “ Sin embargo, los pasos reales para tener acceso a esta opción, no fueron fáciles, aún para nosotros”.

“A Will le tomó más de un mes obtener el acceso a la ayuda médica para morir, y sufrió una ansiedad terrible al pensar si iba a poder tener acceso a la ayuda médica para morir. Afortunadamente, supimos cómo empezar a tiempo con los trámites del proceso, pero la mayoría de las personas no saben cómo hacerlo”.  ( El testimonio de la Dra. Forest se encuentra aquí en el video, dentro del código de tiempo 1: 26-1: 29 en: https://www.assembly.ca.gov/media/assembly-health-committee-20210622/video).

Desde que la ley entró en vigor el 9 de junio del 2016, hasta el 31 de diciembre del 2020, 2,858 Californianos con enfermedades terminales, recibieron recetas médicas de ayuda médica para morir y 1,816 pacientes (63.5%) auto ingirieron el medicamento. Esta proporción del uso de medicamentos, es común entre las jurisdicciones donde está autorizada la ayuda médica para morir.

Aproximadamente, una tercera parte de las personas con enfermedades terminales que obtienen una receta para medicamento de ayuda para morir, nunca la llegan a utilizar. Sin embargo, el sólo hecho de tener disponible el medicamento a la mano, les da una gran sensación de alivio al saber que pueden auto ingerirlo, si lo llegan a necesitar. Además, las leyes de ayuda médica para morir aumentan a menudo los índices del uso de cuidados paliativos o de hospicio:  El 87.4 % de los pacientes que obtuvieron una receta en California, estaban recibiendo cuidados paliativos o de hospicio, como se conocen en Estados Unidos.

Existe una proporción mas alta en las personas Blancas que participan en la ley, comparado con los Californianos Negros, Californianos Asiáticos y Californianos Hispanos. De hecho, 380 Californianos Blancos (87%) utilizaron la ley en el 2020, y sin embargo representan el 36.5 por ciento de la población del estado.  En contraste, sólo cuatro Californianos Negros (0.9%), 33 Californianos Asiáticos (7.6%) y 15 Californianos Hispanos (3.4%) utilizaron la ley, pero estos grupos demográficos representan un porcentaje más alto de la población del estado: ( Californianos Negros: 6.5%; Californianos Asiáticos:15.5%; Californianos Hispanos: 39..4%).

De acuerdo a una encuesta elaborada en octubre del 2019 por el California Health Care Foundation , tres de cada cuatro Californianos (75%) apoyan el End of Life Option Act,  incluyendo una mayoría de todos los grupos demográficos encuestados: Californianos Hispanos (68%), Californianos Negros (70%) ); Californianos Asiáticos (76%) y Californianos Blancos (82%).

Sin embargo, muchos Californianos no pueden tener acceso a la ley, debido a las barreras innecesarias que incluyen entre otras, al período mínimo de espera de 15 días, entre las dos peticiones orales del medicamento.

Un estudio de Kaiser Permanente Southern California,  muestra que una tercera parte de los adultos con enfermedades terminales que solicitan esta opción de cuidados para el fin de vida, mueren antes de completar el proceso que consume mucho tiempo, incluyendo un 21% de los pacientes, dentro del lapso de espera de 15 días. Si uno calcula que esto representa proporcionalmente una tercera parte a nivel estatal, significa que son casi 1,000 Californianos (943), a los que se les ha negado el acceso a una receta de ayuda médica para morir, desde que la ley entró en vigor.

“Todos debemos hacer un mejor trabajo para garantizar un acceso equitativo a esta opción de muerte pacífica, para que ningún Californiano con una enfermedad terminal tenga que sufrir innecesariamente”, concluyó Callinan. “Una clave para obtener esta meta es que la Asamblea apruebe la medida de ley SB 380, que ya fue autorizada por el Senado , para mejorar el acceso a la Ley de Opción de Fin de Vida, al reducir el período de espera a 48 horas y hacer que esta ley compasiva, se convierta también en un estatuto permanente”.

Compassion & Choices, la organización hermana de Compassion & Choices Action Network, está patrocinando una campaña bilingüe de servicio público, que es continua, para motivar a los Californianos a que conozcan la Ley de Opción de Fin de Vida de California y que asimismo, tengan pláticas con sus médicos sobre sus preferencias personales de cuidados de salud para el fin de vida.

Los anuncios de servicio público presentan a Dolores Huerta, la famosa activista de los derechos civiles, y a Dan Diaz, esposo de Brittany Maynard, defensora de la ayuda médica para morir, ambos miembros del Consejo de Liderazgo Latino de Compassion & Choices, así también como al Reverendo Madison Shockley, un pastor de Pilgrim United Church of Christ en Carlsbad, quien es miembro del Consejo de Liderazgo Afroamericano de Compassion & Choices.

“Cuando los médicos le dijeron a mi esposo, Chris Davis, que le quedaban menos de dos semanas de vida, eso significaba que no sobreviviría el período de espera mínimo de 15 días, entre la primera y la segunda petición verbal de ayuda médica para morir, que requiere la Ley de Opción de Fin de Vida ”, dijo Amanda Villegas, residente de Ontario, quien habló sobre la muerte de su esposo, que falleció en junio del 2019. Ella testificó en una audiencia de supervisión sobre la ley, que se llevó a cabo el 25 de febrero del 2020.

“Desafortunadamente, mi esposo murió exactamente como tanto temía: con tubos drenando diversos fluidos corporales que salían del estómago, riñones y del pecho. Su piel hinchada estallaba por la presión del edema”.

California es uno de los 10 estados, incluyendo a Colorado, Hawaii, Maine, Montana, Nueva Jersey, Nuevo México, Oregón, Vermont y Washington, así también como el Distrito de Columbia, que han autorizado la ayuda médica para morir. En conjunto, estas 11 jurisdicciones representan más de uno de cada cinco residentes de los Estados Unidos (22%). Cuentan con décadas de experiencia combinada en el uso de esta opción de cuidados de salud para fin de vida, empezando con Oregón en 1997.

El SB 380 es una medida de ley bipartidista que ha sido respaldada tanto por el Partido Demócrata de California, como por el Partido Libertario de California, así también como por la Fundación Dolores Huerta y el American Nurses Association of California.

Para obtener más información sobre el SB 380, haga Click AQUÍ.


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